|
Temas
Archivos
Enlaces
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2004.
25/03/2004
 Tomás Kowalsky es un joven estudiante que está pasando por un momento extraño de su vida. Pese a tener ya 20 años, siente que aún no ha cerrado la etapa de la adolescencia. No se considera demasiado responsable y cree que aún le queda mucho por aprender. Está estudiando Económicas porque no sabía qué elegir, y lo de estudiar es un decir. En realidad, lo que más le gusta es coleccionar cómics. A veces también se atreve a dibujar alguno. Suele escribir sobre un detective con poderes mágicos... Jamás ha enseñado sus historias a nadie. Tomás vive en Mamillas D.F., en el adosado que sus padres compraron hace ya 10 años, cuando vivir en ese barrio estaba de moda. A él nunca le ha gustado la vida en ese lugar, considera a sus vecinos demasiado superficiales y competitivos. Dice que siempre se están fijando en los demás para criticarlos y superarlos en todo. A él ese rollo no le va, es un tipo reservado, prefiere vivir tranquilo... Al menos, de día; porque de noche, la cosa cambia. Coherente con su generación, Tomás, de vez en cuando, pierde la consciencia en momentos de delirio. A veces tiene serias lagunas sobre qué hizo la noche anterior, y eso le supone alguna que otra sorpresa. Por ejemplo, una mañana le despertaron unos albañiles que estaban a punto de echar cemento en la fosa donde él se había quedado dormido. Él no podía explicarse como había acabado dentro de la obra. Tampoco podría decir por qué tenía un carrito de bebé (sin bebé) a su lado, completamente destrozado. Anécdotas como esas, Tomás tiene varias. Mamillas D.F.Volver a LA HISTORIA ENTERA
26/03/2004
 Mamillas D.F. es una ciudad muy joven, se ha levantado en apenas 25 años. Antes, era un pequeño pueblo abandonado que yacía en una colina seca, rodeada de miles y miles de otras colinas secas, en el territorio que hoy se conoce como Nueva Mesopotamia. Esta zona era un auténtico desierto ondulado, en el que las cuatro casas de la antigua Mamillas pasaban por cuatro piedras más del terreno. Una laguna, casi siempre seca, e infestada de ranas y juncos, completaba el mobiliario urbano de la aldea sin alma. Nunca llovía por ahí. Todo el terreno era gris, con dos variantes: gris-marrón o gris-amarillo. La razón de aquel desolador paisaje era que, tiempo atrás, la zona sufrió un terrible incendio que significó la muerte de las pocas plantas que podían cultivarse. Y se quedó el color de la ceniza. Los cuatro habitantes del lugar tuvieron que marcharse, porque en ese sitio no quedaba nada que hacer. Nada de nada. Todo quedó absolutamente vacío hasta que, un buen día, un dominguero que se había perdido por ahí, desesperado, la tomó con la cuneta de un camino y, enfurecido, se puso a darle patadas, levantando gran polvareda y viendo, de pronto, brillar algo entre la confusión: ORO. Aquellas colinas eran inmensos pedruscos dorados rebozados con gruesa capa de tierra polvorienta. El tipo, como buen dominguero, era además hombre de pocas luces, así que comunicó el descubrimiento a sus amigos antes que a su mujer, la verdadera gestora del hogar. Pagó caro su error. En vez de enriquecerse él solito, el rumor se extendió en seguida, aparecieron los primeros constructores y el valor de la zona se multiplicó por 100.000.000.000.000.000.000.000. Empezaron a construir chalés adosados, McDonalds y centros comerciales como enfermos. Todo alrededor del interminable yacimiento. Millones de personas, hartas de sus anteriores vidas, compraron un chalé creyendo cumplir un sueño. Representantes de todas las religiones del mundo levantaron ahí su templo. Y en poco tiempo ya estaba levantada Mamillas D.F., que en 25 años no ha cambiado mucho más. Los adosados se han hecho más sofisticados y la gente más gilipollas. Pero, en esencia, nada más. El problema del agua se solucionó con la construcción de una presa en un lejano valle (un verdadero paraíso natural que se fue por el desagüe). Luego canalizaron medio continente para hacer el trasvase y poder regar así todos los campos de golf de Nueva Mesopotamia. Los afectados protestaron, pero nadie en Mamillas D.F. sabía de qué hablaban. Nueva MesopotamiaVolver a LA HISTORIA ENTERA "Tendremos mil años de contaminación. Cien en la tierra, novecientos en el alma" (Así quedó grabado en los Textos Antiguos) Volver a LA HISTORIA ENTERA "Nueva Mesopotamia: el futuro de sus hijos, el hogar de su inversión" (Así reza el eslogan de la constructora El Paraíso)
29/03/2004
 "Por razones de urbanismo y estética, todos los ciudadanos de Mamillas D.F. -sin excepción- poseerán como mínimo un pequeño jardín en la trasera de sus casas adosadas. Este rinconcito será motivo de orgullo tanto para la familia como para el municipio, por lo que jamás deberá descuidarse su mantenimiento". TEXTO LEGAL (Actualizado en el curso legislativo del quinto año de vida de Mamillas D.F., hace ya 20 años). Desde que se promulgó esta ley, algo empezó a cambiar entre los vecinos de Mamillas D.F. Un insaciable deseo se apoderó de los padres de familia de la ciudad; una pequeña obsesión se coló en sus mentes: todos querían tener el jardín más bonito y admirado del vecindario, todos querían presumir de ser los que más medios ponían al servicio de la comunidad. Convencidos de que la mejor manera era apostar por la técnica, comenzaron una carrera por ver quién se compraba el cortacésped más avanzado y modennno. La competitividad fue tal que pronto se institucionalizó el fenómeno, creándose una Feria Anual del Cortacésped en la que adultos y niños disfrutaban -y disfrutan- con mil y una actividades relacionadas con el mundo del cortacésped. En la foto tenemos el el modelo más aplaudido de la pasada edición de la feria. Volver a LA HISTORIA ENTERA ...El Míster les desea que disfruten de una agradable estancia en esta su gran metrópoli, centro catalizador de los más destacados valores de la cultura de Occidente. Familia, municipio y chándal son los pilares fundamentales sobre los que descansa esta nueva sociedad que mira hacia el futuro mientras lava el coche. Seguridad ciudadana, seguridad vial y sexo blindado son algunos de los indudables atractivos que irán descubriendo en su periplo ultramemo mientras se dejan conquistar por este nuevo concepto de convivencia que ha hecho de nuestra villa la cuna de una puntera generación de pichichis. ¿Metro o autobús? Usted elige". (Entre los textos fundacionales de Mamillas D.F. se encuentra éste que un grupo de intelectuales críticos con el sistema imperante, autodenominados Def Con Dos, puso a disposición de toda la sociedad hallá por 1996, cuando la ultramemia galopante de este mundo todavía era un virus que se podía erradicar. Hoy en día, en Mamillas D.F., la ultramemia es más que eso: es una arraigada pauta de comportamiento). Volver a LA HISTORIA ENTERAEl único vicio de El Míster era apostar en la Carrera del Cortacésped. El Míster
|